La industria fotovoltaica global está experimentando una transformación estructural crucial, donde los sistemas de montaje, las estructuras de montaje y los soportes solares se perfilan como motores clave del cambio. A medida que el sector deja atrás el crecimiento dependiente de subsidios, el enfoque se ha desplazado de la expansión del volumen a la innovación tecnológica y la resiliencia de la cadena de suministro, lo que está reconfigurando la dinámica del mercado global.
El 1 de abril entró en vigor un importante cambio de política cuando China eliminó las devoluciones del IVA a la exportación de productos fotovoltaicos, incluidos los sistemas de montaje. Esta medida puso fin a años de apoyo a los costes, lo que obligó a los fabricantes globales a pasar de la competencia de precios a estrategias basadas en el valor. En el primer trimestre se observó un aumento considerable de las compras anticipadas por parte de compradores internacionales, lo que puso de manifiesto la necesidad de cadenas de suministro ágiles y rentables.
Los avances tecnológicos están marcando la diferencia en el mercado. Los sistemas avanzados de montaje solar integran IA e IoT para un seguimiento inteligente, lo que aumenta el rendimiento energético entre un 15 % y un 25 % en comparación con los soportes fijos, y ahora son estándar para proyectos a gran escala. Los materiales resistentes a la corrosión, como el acero ZAM, se utilizan ampliamente, lo que prolonga la vida útil de los productos en entornos desérticos, costeros y con fuertes vientos. También existe una gran demanda de soportes especializados para sistemas agrivoltaicos, energía solar flotante y zonas sísmicas.











